Cómo
obtener información (ventas, resultados, morosidad, etc.) sobre empresas que
pueden ser clientes, proveedores o competidores.
Conocer diferentes
datos económicos y judiciales de una empresa con el objetivo de analizarla
previamente a entablar una relación comercial o simplemente por ser competencia
directa de nuestra empresa está a nuestro alcance a través de fuentes
informativas. Todas ellas son legales y permiten conocer cualquier dato
mercantil o financiero de la empresa. Unas son de carácter público y otras son
privadas y permiten acceder a una información más especializada y
personalizada. Muchas de ellas son fácilmente asequibles, ya que se puede
acceder a las mismas a través de Internet.
Esta
información es especialmente relevante ante operaciones comerciales con clientes
que supongan un diferimiento en el pago, ya que en épocas de incremento de la
morosidad es fundamental conocer bien al cliente, y averiguar su salud
financiera.
Cuanto
más conozcamos del cliente, en mejor disposición estaremos para aprobar o no
dicha operación comercial/crediticia y así podremos evitar impagos futuros si el
cliente al que concedemos el crédito es solvente.
Una primera
enumeración de sitios donde obtener la información necesaria podría ser la
siguiente:
Informes de agencias
comerciales.
Información del Registro de Aceptaciones
Impagadas (RAI).
A través
de estos registros se podrá obtener información sobre los bienes del cliente,
información económica-financiera, sus posibles accionistas, etc. etc.
El
primer paso antes de acceder a los diferentes servicios de información es
determinar qué tipo de información se va a necesitar. No será lo mismo
solicitar una información elemental de la empresa que conocer el balance de
cuentas o las posibles reclamaciones por impago. Este punto es importante
porque este servicio no es gratuito en todos los casos (sólo cuando se
solicitan datos muy básicos) por lo que determinar desde el principio la
naturaleza de la información demandada puede contribuir, en gran medida, a
ahorrar en la factura final. El precio dependerá del grado de exigencia de la
información demandada y de la frecuencia con la que se demande este tipo de
servicios. Por ejemplo, para consultas regulares existen bonos y cuotas
anuales.
Una de las fuentes que más suelen consultarse es el Registro Mercantil, que es
un registro público donde se
guarda la actividad jurídica y económica de cualquier empresa que actúe en el tráfico mercantil. Toda la
información de una empresa está en el registro, el cual al ser
público puede ser consultado por cualquier persona.
En el Registro Mercantil se
inscriben todos los actos, contratos y demás documentos relativos a las
empresas y empresarios que actúan en el tráfico mercantil. La inscripción en el
registro da cobertura
legal a los libros o cuantas anuales de los empresarios, que están obligados a
depositarlas todos los años.
Se puede acceder a la información del Registro Mercantil a
través de certificaciones, de una nota simple informativa o a través de su web. El precio de la
información depende del número de folios que conlleve la consulta pero de media
suelen rondar los 10-15 euros
por consulta.
Esta
fuente de información es también utilizada por las agencias de informes comerciales (como
Axesor,
Dun&Bradstreet o e-informa, las más conocidas), pero la ventaja de acudir a
estas agencias es que interpretan y analizan la información que obtienen del Registro Mercantil. Las
fuentes de estas empresas son básicamente públicas. Además de obtener los datos
de los Registros Mercantiles, fundamentales para todas las informaciones
contables, complementan su información a partir de Boletines Oficiales y de las
bases de datos de incidencias de cobro (como el RAI o ASNEF).
En estos
servicios de información sobre las empresas es posible consultar toda la
información actualizada necesaria para conocer mejor a los clientes,
proveedores, empleadores, deudores y competencia, todo ello a través de los
informes sobre datos extraídos de fuentes oficiales -y analizados por
profesionales- que proporcionan un completo conocimiento sobre las mismas.
El coste
de estos servicios varía en función de la información que se requiera. Hay
servicios gratuitos para las primeras operaciones, e incluso ofertas por
inscribirse.
Por otro
lado, también hay que tener en cuenta varias modalidades para realizar el
abono, bien a través de un contrato anual, bien por un sistema de bonos de pago
o simplemente por servicio realizado. Por lo general las tarifas varían en
función del servicio contratado, que oscila desde menos de 1 euro por realizar
una consulta básica, a 50 euros por un informe comercial.
Algunas
empresas de este ramo, como "gancho" para obtener más clientes
permiten la consulta gratuita de un número determinado de empresas, para
posteriormente cobrar por este servicio.
No
obstante, a pesar de su interés, los informes de agencias comerciales también
plantean algunos problemas en cuanto a fiabilidad y operatividad que hay que
tener en cuenta:
a)
en
referencia a los datos económicos, éstos pueden encontrarse desactualizados, ya
que la empresa puede no haber entregado información en el Registro Mercantil en
los últimos años y por lo tanto, la información vale de bien poco cara a un
análisis de riesgo.
b) Las alarmas negativas, como el RAI o los procedimientos judiciales a veces
se incorporan tarde. Muchas veces tardan en actualizarse en el informe, y
procedimientos en marcha no constan.
c) Como consecuencia, la cifra de crédito que recomiendan estos
informes puede ser bastante arbitraria, y en general limitada, para lo que son
operaciones mercantiles.
No
obstante, y a pesar de estas limitaciones, esta información sirve para hacerse
una primera idea y descartar a empresas claramente negativas (que presentan
malos resultados o incidencias de impago) y desechar posibles operaciones con
las mismas.